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Carretilla elevadora segunda mano

Reacondicionamiento: rendimiento óptimo en carretillas elevadoras de segunda mano

 El proceso de reacondicionamiento en las carretillas elevadoras permite el reaprovechamiento en vehículos de segunda mano, a un precio inferior y con una eficiencia como si fuera nuevo.

Dicho proceso empieza con la selección de la maquinaria a reacondicionar. Ibermicar cuenta con una amplia flota de carretillas destinadas al alquiler a largo plazo (alquileres entre 24 y 84 meses), una vez finalizado el alquiler, son sustituidas por máquinas nuevas y, hacemos una selección de las que se destinan a su reacondicionamiento. El hecho de que los vehículos salgan de nuestra flota nos garantiza que han tenido un mantenimiento continuo y contribuye a un historial transparente de la carretilla elevadora.

Cuando la carretilla elevadora usada llega a nuestras instalaciones para ser reacondicionada, se realiza un chequeo inicial. En él, se revisan posibles fallos y desgastes, y se realizan calibraciones para comprobar el estado de sus equipos electrónicos.

Cabe mencionar que nuestros técnicos (electro-mecánicos) cuentan con un manual detallado para garantizar los máximos estándares de calidad en cada paso del reacondicionamiento. De este modo, nos permite garantizar el cumplimiento de los estándares de calidad más elevados y mantener la constancia en el servicio.

Una vez realizado el chequeo previo para detectar anomalías, se procede al desmontaje completo de la carretilla elevadora en cuestión. Todos los elementos son revisados uno a uno.

  • Batería. Es sometida a un proceso de desulfatación y descarga para regenerarla. Posteriormente, se comprueba su estado el cual nunca puede ser inferior al 80% de su capacidad total.
  • Mástil. Se realiza una minuciosa limpieza y desengrasado previo. Seguidamente, los rodamientos son sustituidos y se realiza un ajuste de los tramos. Después, el mástil es sometido a un proceso de comprobación y reparación para detectar posibles pérdidas hidráulicas en los cilindros de elevación e inclinación, así como de sus articulaciones.
  • Ruedas y dirección. En el caso de las ruedas, estas son siempre sustituidas. También se comprueba el estado del eje de dirección y el estado del cilindro de dirección.
  • Puesto de conducción. Es uno de los elementos más importantes de la máquina, el conductor es esencial. Se revisa el estado de asientos debido al desgaste de uso, tanto la culera cómo el respaldo son sustituidos. También se reemplazan los fuelles, pomos, gomas de pedales y la goma de piso.
  • Motores eléctricos. Se desmonta el puente de tracción, permitiendo sustituir los rodamientos de motores y retenes de estanquidad.
  • Grupos reductores. Se desmonta y se comprueban la presencia de holguras en piñonaje. Los aceites de reductoras son sustituidos.
  • Tapas y guarniciones. Se comprueba si existen fisuras y/o desperfectos, en el caso de que haya, son sustituidas.
  • Alumbrado. El funcionamiento de las luces y, el avisador acústico y destellante son comprobados. En el caso de ser necesario, serán sustituidos.
  • Equipos electrónicos y elementos eléctricos. Los equipos y sensores son comprobados en nuestro laboratorio interno, donde son sometidos a esfuerzos para garantizar su correcto funcionamiento. Además, tanto los conectores como el cableado eléctrico son también inspeccionados.
  • Sistema hidráulico. Los aceites y filtros son sustituidos en su totalidad. También se comprueba posibles fugas de mangueras hidráulicas.
  • Chasis. Una vez los elementos anteriores han sido desmontados y examinados detalladamente, queda el chasis de la máquina. En este punto, se realiza una limpieza profunda y minuciosa para eliminar cualquier rastro de suciedad, grasa y aceite. Seguido de un lijado y engravillado de protección y el pintado de interiores.

En este punto, en el que todos los elementos de la carretilla elevadora han sido minuciosamente examinados, comprobados, reparados y reemplazados, se inicia el montaje. Ya montada de nuevo, la carretilla es sometida, una vez más, a un proceso de inspección para comprobar su correcto funcionamiento y subsanar posibles anomalías tras el montaje.

Posteriormente, se procedo al pintado exterior completo de la máquina incluyendo anagramas y posibles implementos según las necesidades del cliente.

Finalmente, la carretilla elevadora pasa un exhaustivo control de calidad llevado a cabo por un especialista, el cual revisará el funcionamiento del vehículo y el cumplimiento de las exigencias del cliente.

Un proceso de reacondicionamiento meticuloso asegura calidad, seguridad y rendimiento óptimo en las carretillas elevadoras de segunda mano. Por todo ello, nuestro reacondicionado completo goza de 12 meses de garantía, la misma que cuando se estrenó.

 

Puedes consultar nuestras carretillas reacondicionadas en el siguiente enlace: Carretillas elevadoras reacondicionadas Ibermicar.

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